El broche de oro a las XVII Jornadas Fadriqueñas llegó de la mano de la compañía "Arsalabrasa" y su aclamada producción "Latido Andalusí". El espectáculo multidisciplinar circense de luz, música, acrobacias aéreas y malabares con el fuego, congregó a una multitud en la Plaza de la Glorieta frente al pórtico barroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. La cita artística precedió al gran espectáculo final de fuegos artificiales que clausuró oficialmente esta edición de este evento turístico y cultural de primera magnitud.
La obra sumergió a los asistentes en una conmovedora historia de amor, guerra y resiliencia ambientada en la época de Al-Ándalus. El argumento giró en torno a dos almas pordioseras cuyo destino se cruzó en las dinámicas calles del zoco: Un pícaro malabarista ambulante que encarnó Álvaro Vázquez Sánchez, y una bailarina ataviada con un pañuelo rojo que encarnó a la perfección Marina Mariscal Muñoz. La escena se enmarcó en la irrupción de un conflicto bélico que separó trágicamente a los artistas, iniciando una incansable búsqueda mutua que mantuvo en vilo a toda la plaza.
El montaje destacó por una impecable combinación de técnicas circenses y dramaturgia histórica y una fusión de distintas disciplinas, entre las que destacó la danza poética, las acrobacias de gran impacto y los malabares en el aire coreografiados con alta precisión.
Uno de los elementos que entusiasmó al público allí congregado fue el uso del fuego con las antorchas y elementos ígneos que simbolizaron la crudeza de la guerra sobre el escenario. Y todo ello con una ambientación de la pretérita época andalusí de la Península Ibérica en la que destacó el despliegue de vestuario y la música que transportó al público al rico imaginario de ese otro pasado histórico que tampoco hay que olvidar y que configura también lo que es el legado cultural y social de España en la actualidad.
La representación encajó con el espíritu de las Jornadas Fadriqueñas de este año, celebradas bajo el lema "Reinar en femenino". El papel protagónico y la fuerza de la bailarina aportaron un valor extra a una programación que ensalzó el papel de las mujeres en la historia medieval. Tras el aplauso unánime a la compañía, el cielo de La Villa de Don Fadrique se iluminó con una gran pirotecnia para despedir con éxito un fin de semana repleto de cultura, gastronomía e identidad local.
Balance del alcalde, Jaime Santos Simón
Para el alcalde de La Villa de don Fadrique, Jaime Santos Simón, "estas XVII Jornadas Fadriqueñas han vuelto a demostrar que La Villa de Don Fadrique es un referente en la conservación y divulgación de nuestra historia. El cierre a cargo de Arsalabrasa y su obra Latido Andalusí, ha sido sencillamente magistral. Al igual que el teatro que le ha precedido, y el resto de actividades que se han desarrollado durante estos tres días, han sabido conectar con las emociones del público y plasmar a la perfección el lema de este año, 'Reinar en femenino', mostrando la fuerza y resiliencia de la mujer a través de la danza y otras artes y oficios. Estamos muy orgullosos de la gran respuesta de los vecinos y visitantes, que han llenado la Plaza de la Glorieta durante todo el fin de semana y han tomado parte en todas y cada una de las actividades que colmaron la programación que con tanto esmero preparó la Concejalía de Cultura y Festejos. Cada año las Jornadas Fadriqueñas consolidan el éxito de un evento que es un acicate para nuestra hostelería, nuestro comercio y turismo local y que pone a nuestro pueblo, La Villa de don Fadrique, no sólo en el mapa de Castilla-La Mancha con la excusa de la historia y la cultura, sino que además le otorga el puesto tan relevante que tuvo en la historia cuando el mismísimo hermanastro del rey Pedro I El Cruel, le encargó su fundación a cargo del Maestre de la Orden de Santiago entonces, el Infante Don Fadrique, al cual debemos nuestro nombre."


























