Las XVII Jornadas Fadriqueñas que se celebraron en La Villa de don Fadrique del 29 al 31 de mayo del 2026 ensalzaron la labor de las reinas que precedieron a los Trastámara en el Reino de Castilla. Fue en la matinal del domingo durante la Conferencia Histórica que tuvo lugar en el Salón del Hogar del Jubilado que realizó María Jesús Fuente Pérez, catedrática emérita de Historia Medieval por la Universidad Carlos III de Madrid y doctora en Historia por la Universidad Complutense de Madrid, además de Máster en Educación por la Universidad de Harvard. Moderó este disertación histórica la profesora de Historia Inmaculada Santos Simón, una actividad que es genuinamente esencial en la naturaleza del diseño y creación de este evento turístico y cultural de primera magnitud que se celebra en la población fadriqueña en honor a su fundador, el Infante Don Fadrique de Castilla, en torno a la fecha de su muerte, un 29 de mayo de 1358.
María Jesús Fuente basó toda su exposición en el ensayo "Reinar en femenino" que se tomó como lema de esta edición de las Jornadas Fadriqueñas, según el libro que tiene publicado en la Editorial Taurus de 13 noviembre del 2025. Ante la asistencia de más de 125 personas que abarrotaron el espacio habilitado para esta Conferencia Histórica, la catedrática emérita de Historia Medieval analizó las biografías de Petronila de Aragón, que fue la esposa de Ramón Berenguer IV (siglo XII) y contribuyó de manera decisiva a la unión de los condados de Cataluña con Aragón pasando a denominarse en adelante Reino de Aragón. También habló de Violante de Aragón, que fue la reina consorte de Alfonso X El Sabio, y fue protagonista en las mediaciones con el Papado y con los Ayuntamiento del Reino de Castilla en el siglo XIII. Por último habló de la que más relación directa tiene con la antigua villa de La Puebla de don Fadrique, Blanca de Borbón, que casó con Pedro I El Cruel y que tan mal se portó con ella que terminó por apoyar la causa del hermano gemelo del Infante don Fadrique asesinado por el esposo de doña Blanca, y su apoyo fue decisivo para que Enrique se convirtiera tras la Batalla de Montiel, en el rey Enrique II de Trastámara en 1369, cuando el condestable de Francia, tras morir Pedro I El Cruel pronunció aquella frase que pasó a la historia: "Ni quito ni pongo rey, sino que sirvo a mi señor".
Petronila de Aragón, unificadora del Reino de Aragón
Para María Jesús Fuente, Petronila de Aragón (1136-1173) se define por ser el cimiento estructural sobre el que se edificó la Corona de Aragón. Nació en el verano de 1136 como hija del rey Ramiro II "el Monje" e Inés de Poitiers. Su llegada al mundo supuso una solución de emergencia para garantizar la continuidad del linaje dinástico aragonés tras la crisis sucesoria de Alfonso I "El Batallador". La autora destacó que Petronila creció con una notable falta de referentes paterno y materno, porque tras su nacimiento, su madre regresó a Francia y su padre se retiró de nuevo a la vida monástica una vez asegurado el futuro de la niña. Con apenas un año de vida (1137), su padre pactó sus esponsales con el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV. El matrimonio formal se celebró en 1150, cuando Petronila alcanzó la edad canónica obligatoria de 14 años. María Jesús Fuente enfatizó que Petronila no actuó como una simple reina consorte, sino como la reina titular y propietaria del reino de Aragón. Su figura hizo posible la unión matrimonial de los territorios aragoneses y catalanes, respetando las leyes particulares de Aragón.
Cumplió con el rol asignado a las mujeres regias de la época al dar a luz a un heredero varón legítimo, el futuro Alfonso II de Aragón (apodado "el Casto"). Tras la muerte de su esposo en 1162, Petronila ejerció el poder hasta que de manera voluntaria y sumamente calculada abdicó el trono en 1164 en favor de su hijo Alfonso, unificando definitivamente los títulos de Rey de Aragón y Conde de Barcelona bajo una misma persona. Bajo la óptica historiográfica de María Jesús Fuente Pérez, Petronila de Aragón representa el perfecto ejemplo de cómo una mujer medieval, condicionada enteramente por las necesidades de su linaje y las restricciones institucionales de su tiempo, se convirtió en una pieza política indispensable sin la cual no habría existido la Corona de Aragón.
Violante de Aragón, la esposa y mediatrix de Alfonso X El Sabio
Llegó el turno para Violante de Aragón, reina de Castilla, figura política clave, activa y de gran influencia institucional, que rompió con el tradicional manto de silencio de la historiografía clásica que la reducía a una sombra de su esposo, Alfonso X el Sabio. Nació en Zaragoza en 1236, hija de Jaime I el Conquistador y de Violante de Hungría. Y se casó a los 10 años (1246) con el entonces infante Alfonso (el que reinó con el sobrenombre de El Sabio). Fue la que bautizó la región de Extremadura (el extremo del río Duero en la avanzadilla de la Reconquista por esa zona en el siglo XIII), y donde más intervino a nivel institucional conformando los distintos ayuntamientos de esa línea de frente. Durante sus primeros años de matrimonio, la falta de descendencia provocó una crisis institucional. Alfonso X llegó a plantearse la anulación del matrimonio debido a una supuesta infertilidad. Sin embargo, esta situación terminó cuando Violante dio a luz a su primera hija, Berenguela, a la que siguieron otros diez hijos (incluido el futuro rey Sancho IV).
Fue una auténtica mediadora de paz, actuando como un puente político crucial entre la Corona de Aragón (su tierra natal) y el Reino de Castilla, además de mediar con el Papado que la calificó con "mediatrix". También intervino de forma directa en los graves conflictos nobiliarios que sacudieron el reinado de su marido. Incluso medió con los musulmanes y hasta se desplazó a Granda con este fin. Además ejerció un fuerte mecenazgo religioso y cultural, impulsando monasterios y centros de culto. A pesar de todos estos logros, su final fue trágico a consecuencia de la sucesión. Murió su primera hija, Leonor de Castilla, murió su hermano Sancho, arzobispo de Toledo, y a partir de ahí perdió la confianza de su marido para apoyar a su hijo Sancho, que sería el que le sucedería en el trono a Alfonso X El Sabio después de muchas disputas. Lo que más destacó en su biografía María Jesús Fuente fue su poder mediador, que es el principal papel que tiene un actor político en aquella época y hoy en día, cuya obligación es resolver conflictos de manera pacífica. Murió en Roncesvalles en 1.300, pero los últimos años de su reinado antes de retirarse a Aragón los pasó en uno de los monasterios que ella fundó, el de Santa Clara de Allariz de Orense.
Blanca de Borbón, propiciadora del reinado de los Tastámara
Por último habló de la esposa de Pedro I El Cruel, Blanca de Borbón, que nació en Vincennes y fue hija del duque Pedro I de Borbón y de Isabel de Valois, lo que la convertía en pariente directa de la monarquía gala., Fue casada por el rey de Francia y no por su padre, algo poco común en aquella época. En febrero de 1353 llega a España acompañada del Infante don Fadrique, el fundador de la población fadriqueña y protagonista de las Jornadas Fadriqueñas, y fue recibida por la reina María de Portugal y la tía de Pedro I, Leonor de Castilla. El rey se casó con ella en Valladolid, pero no consumó su matrimonio pues al tercer día de la boda se marchó a atender a su amante María de Padilla, que iba a tener un hijo suyo. El Papa envió 75 cartas al rey Pedro I El Cruel y a su madre, María de Portugal así como a Leonor de Castilla, mostrando su apoyo a Blanca de Borbón que pasó sus días confinada en sucesivas fortalezas como el alcázar de Toledo, el castillo de Sigüenza y Medina Sidonia. Pero los tres hicieron caso omiso y mostraron su total ignonimia a la reina consorte de Castilla. El Infante don Fadrique y su gemelo Enrique, apoyaron a la reina contra el hermanastro de ambos, Pedro I El Cruel, que mandó asesinar a su esposa en 1361. El descrédito que este hecho produjo hizo que Enrique II de Trastámara tuviera muchos más adeptos hasta el punto de lograr en la Batalla de Montiel el derrocamiento definitivo de Pedro I al morir allí frente a su hermanastro Enrique en 1369.
La conferencia histórica, uno de los eventos junto al teatro, la música y el Mercado Medieval que conforman las Jornadas Fadriqueñas, concluyó en la Plaza de España con una degustación gastronómica de las típicas pozas realizadas por las Ampas Don Fadrique y Maestre.
GALERÍA DE IMÁGENES DE LA CONFERENCIA HISTÓRICA "REINANDO EN FEMENINO" DE MARÍA JESÚS FUENTE
























