El Ayuntamiento de La Villa de Don Fadrique ha emitido un bando municipal para alertar a la ciudadanía sobre el aumento de incendios en contenedores de basura durante los meses de invierno y recordar la prohibición expresa de depositar cenizas, brasas u otros restos calientes en cualquier tipo de contenedor.
Según el comunicado del alcalde, Jaime Santos Simón, a través de la publicación de un bando, la llegada del frío incrementa el uso de estufas, chimeneas, braseros, calderas de biomasa y otros sistemas de calefacción domésticos, que generan cenizas y restos incandescentes y en muchos casos, son arrojados de forma negligente a los contenedores, incluso cuando aparentemente ya están fríos.
Estos incendios suponen un grave riesgo para la seguridad de las personas, especialmente niños, personas mayores y trabajadores del servicio de recogida de residuos. Además, provocan importantes daños materiales, tanto en vehículos estacionados en las inmediaciones como en el asfalto, y conllevan el deterioro o la destrucción total de los propios contenedores. En algunos casos, el fuego puede propagarse a fachadas, viviendas, arbolado o zonas ajardinadas cercanas.
El Ayuntamiento advierte también del alto coste económico que estos incidentes generan para las arcas municipales y, por extensión, para todos los vecinos, ya que la sustitución de un solo contenedor puede suponer un gasto de entre 800 y 2.000 euros, dependiendo de su tamaño y de los daños colaterales, y ese dinero podría destinarse a mejorar los servicios públicos de todos.
Por todo ello, se vuelve a recordar a toda la población, que queda terminantemente prohibido depositar en los contenedores cenizas calientes o templadas, ascuas, brasas, restos de carbón, leña o pellets que conserven temperatura, así como cualquier material que haya estado en contacto con el fuego o pueda contener puntos calientes.
Como medida preventiva, el consistorio recomienda verter agua o arena sobre las cenizas y restos de leña para asegurarse de que estén completamente apagados. Una vez fríos y sin riesgo, deberán depositarse preferentemente en el contenedor de restos orgánicos o trasladarse al punto limpio si se generan en grandes cantidades.
El bando se hace público para general conocimiento de la población y entró en vigor el 26 de enero de 2026, con el objetivo de prevenir incendios y garantizar la seguridad y el bienestar del municipio.




























