Miembros del club MTB Don Fadrique diputaron el pasado sábado, 19 de septiembre, en la localidad de Alcázar de San Juan la edición 2026 de la Titán de la Mancha, una de las citas de mountain bike más prestigiosas de Castilla-La Mancha y consolidada firmemente en el top 10 del panorama nacional. En este exigente escenario, el club de La Villa de don Fadrique volvió a hacer historia al alzarse con una increíble victoria absoluta por equipos en la modalidad de Maratón, tras superar varias averías mecánicas y el azote del viento para coronarse por segunda vez, en esta durísima prueba con salida y meta en la población alcazareña, y lo hicieron con un tiempo de 4 horas y 45 minutos.
El equipo de La Villa de don Fadrique estuvo integrado por los corredores Miguel Herráiz, Emilio Maqueda, Sergio Mendoza, Carlos Nieto y José Luis García. Todos ellos demostraron no solo una espectacular condición física, sino también una fortaleza mental inquebrantable. Esta victoria supone el segundo triunfo de este bloque en la emblemática y durísima prueba manchega.
Una carrera de supervivencia y casta
La competición arrancó puntual a las 8:00 horas del sábado, con un trazado rompepiernas de 111 kilómetros y 1.200 metros de desnivel positivo. Sin embargo, la gloria se vendió cara desde el principio. En los primeros compases de la carrera, el equipo tuvo que hacer frente a un par de averías mecánicas que les hicieron perder unos minutos vitales. Este contratiempo les obligó a vaciarse por completo y realizar un desgaste descomunal desde el inicio para poder recuperar el terreno perdido y engancharse de nuevo a la cabeza de carrera.
Por si fuera poco, el tramo decisivo guardaba el enemigo más temido por los ciclistas: El clima. Los últimos 50 kilómetros estuvieron marcados por un fortísimo aire de cara que convirtió el rodar en una auténtica batalla de resistencia.
Lejos de rendirse, los corredores del MTB Don Fadrique se relevaron a la perfección para combatir el viento y, tras solventar todas las incidencias del camino, consiguieron presentarse en solitario en la línea de meta. Su crono final paró en unas espectaculares 4 horas y 45 minutos, sellando una victoria épica que ya forma parte de la historia del club y del deporte de La Villa de don Fadrique.
El recorrido comenzó en Alcázar de San Juan, dirección a Campo de Criptana, para dirigirse a Herencia y afrontar a continuación la exigente subida a la sierra, y de ahí continuar a la imperial subida a los molinos de Puerto Lápice, sin duda uno de los trayectos más duros de la carrera, de ahí se dirigieron a Camuñas y posteriormente la subida a la Ermita de Valdehierro en la sierra de Madridejos, para terminar de regreso por Herencia hasta la entrada a la meta de nuevo en la ciudad alcazareña, situada en la Avenida de Pablo Iglesias.



























