El Salón de Actos de la Casa de la Cultura de La Villa de don Fadrique volverá a ser el escenario de una nueva cita con las artes escénicas el próximo domingo, 28 de junio, a las 21:00 horas, cuando llegará una segunda sesión de la obra de teatro "La residencia del buen vivir", una iniciativa organizada conjuntamente por la Concejalía de Cultura y Festejos del Ayuntamiento, la asociación de actividades lúdico y educativas "La Bola de Cristal" y el Aula de Teatro "Divertiocio 2025-2026" en la que participan como actores, personas mayores de la población fadriqueña. Dado el éxito logrado en la anterior sesión del pasado 13 de junio, actores y organización han dedicido ofertar otra noche más dedicada a esta bonita y divertida obra de teatro para todos aquellos que se la perdieron y para los que quieran volver a repetir. Esta vez será con un fin solidario, ya que la entrada será de 3 euros y la recaudación irá a parar a la Asociación Española contra el Cáncer.
La pieza es una comedia dramática de corte costumbrista que está interpretada íntegramente por actores pertenecientes al programa formativo comarcal en el que toman parte los mayores de La Villa de don Fadrique. La trama se ambienta en un centro residencial de la tercera edad, donde se explora la convivencia, los romances tardíos, las viejas rivalidades y los secretos compartidos de un grupo de ancianos vitales.
La propuesta teatral destaca por combinar el humor blanco con reflexiones profundas sobre la vejez. El guion pone el foco en el valor de las segundas oportunidades en el tramo final de la vida, ofreciendo al público una visión entrañable y optimista. Desde la organización se invita a todos los vecinos y visitantes de la localidad a asistir y apoyar el talento de los actores del municipio.
En el reparto estarán Mari Cruz Manzanero, Francisco Organero, Consuelo Lucas-Vaquero, Celia Comendador, Victoria García, Santi Torres, Paquita Ignacio, Mónica Santos, Juli Sánchez, Onelia Almoguea, Mateo González y Juanfer Aroco, además de Josefa Díaz-Maroto que ejercerá el siempre trascendental papel de apuntadora.

























