Si hay un evento a lo largo de todo el año en La Villa de don Fadrique que aúna devoción, tradición y fe en todo un pueblo, ese es sin duda, el de la magna procesión en honor al Santísimo Cristo del Consuelo en el día grande de la Feria y Fiestas en honor a su patrón. Una inmensa multitud, con sus mejores galas, y no sólo en lo físico, sino también en lo espiritual, partió a la caída de la tarde de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, acompañando a su benefactor en el recorrido de costumbre, de la Plaza de La Glorieta a la Plaza Mayor, de la Plaza Mayor a la Ermita de Santa Ana, y vuelta, para concluir en el templo parroquial con la contemplación del santo en la puerta barroca de mediodía, y la quema de salvas y fuegos artificiales en su honor, ante un abarrotado pretil de la iglesia renacentista del siglo XVI.
Acompañaron a la imagen de 1940 del escultor vallisoletano Pedro Verdugo por su recorrido procesional, los concejales de la Corporación Municipal con el alcalde Jaime Santos Simón a la cabeza, y los ediles de los municipios de Lillo, Quintanar de la Orden, Villanueva de Alcardete, La Puebla de Almoradiel, La Guardia, Cabezamesada y Quero, así como los de la localidad conquense de Villamayor de Santiago, entre otros muchos. Presidió la procesión el sacerdote hijo de La Villa de don Fadrique y que este año además es el pregonero, Ángel Justino Tello Santos, junto al párroco, Juan Miguel Romeralo Santiago, y otros sacerdotes hijos de la población fadriqueña, junto a otros venidos de pueblos cercanos.
Tampoco faltaron los estandartes de las hermandades, mayordomías y cofradías de La Villa de don Fadrique, que abrieron la comitiva procesional, junto a la Banda de Música "La Fadriqueña" que dirige Rubén Infante y que puso el toque musical y solemne a todo el trayecto procesional a lo largo de dos horas. Las reinas de la Simpatía, Tania Díaz-Maroto Gila, de la Juventud, Beatriz María Dirján y de las Fiestas, Aitana Avilés Pulido, caminaron delante del Santísimo Cristo del Consuelo. Y tras la carroza del patrón, los sacerdotes y diácono y las autoridades municipales, los militares de los tres ejércitos hijos de La Villa de don Fadrique, junto a guardias civiles, policías nacionales y policía local, todos, junto al resto de la multitud de La Villa de don Fadrique y de pueblos vecinos, que caminaron con devoción, pasión y fe, detrás del benefactor de la localidad fadriqueña en una procesión que está siempre marcada en rojo en la agenda de este municipio manchego.
Llegados al templo, una vez dentro, no faltó tampoco ese momento de querer inmortalizarse ante la imagen de su patrón de todos los fadriqueños que, culminaron de esta forma, su día más grande de todo el año que siempre llega en los estertores del verano, cuando el otoño asoma por el horizonte, y las labores de la recolección del fruto de la vid están, este año, en su máximo apogeo. La pausa entre la población, es obligada, en los quehaceres habituales o excepcionales de esta época, para honrar al Santísimo Cristo del Consuelo, patrón de La Villa de don Fadrique y que, como dijo el pregonero, Ángel Justino Tello Santos en el acto de la coronación de las reinas y coronación de las fiestas el pasado sábado, 29 de agosto, "es un tesoro inmenso que nos llama a la unidad. Mirad al Cristo bendito, hacedlo con profundidad. En sus ojos, océanos de piedad, caben nuestras lágrimas, nuestra historia y nuestro afán. Los brazos abiertos siempre, en su pecho, caridad. Su sangre limpia. El Consuelo guarda para todos sitio, para todos, su amistad. Y cuando llega septiembre, la Villa entera comprende su herencia espiritual. Y por eso desde siglos, con amor y fidelidad, permanece entre los suyos como padre y capitán".



























