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Más de cien personas se han congregado este jueves a las puertas del Ayuntamiento de La Villa de Don Fadrique (Toledo) en señal de luto tras la muerte del bebé de tres meses presuntamente degollado a manos de su madre.

Según ha explicado a Europa Press el alcalde de la localidad, Jaime Santos, primero se ha celebrado un pleno extraordinario urgente, en el que la Corporación ha aprobado una declaración institucional como muestra de condolencias por este suceso.

Sobre las 12.00 horas los allí presentes han guardado un minuto de silencio por la víctima, acto al que se han sumado concejales de otros pueblos cercanos como Lillo y la presidenta de Nuevas Generaciones de Toledo, Marta Maroto.

Toda la Corporación municipal, el juez de paz, trabajadores de Protección Civil y personal funcionario del Ayuntamiento han estado presentes en este acto.

TODAVÍA NO SE SABE CUANDO SE CELEBRARÁ EL ENTIERRO

Sobre la celebración del funeral para enterrar al bebé, el primer edil del municipio ha señalado que en un principio estaba previsto para las 18.00 horas de este jueves, pero al final no se va a celebrar.

Tal y como ha explicado Santos, el funeral se celebrará cuando el cuerpo del bebé sea entregado a la familia, y en consecuencia, ellos mismos fijen la fecha.

LA MADRE SIGUE INGRESADA

De otro lado, en declaraciones a Radio Castilla-La Mancha, recogidas por Europa Press, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, ha confirmado que la presunta autora de los hechos sigue ingresada en el Hospital 'La Mancha Centro' de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

Los hechos tuvieron lugar sobre las 8.00 horas de este miércoles en la capilla del cementerio municipal de la localidad, cuando la Guardia Civil encontró el cuerpo del bebé de tres meses sin vida. La madre, vecina de la localidad y de unos 37 años, ha sido detenida como presunta autora de estos hechos que se produjeron como consecuencia de un sacrificio que quería hacer con el bebé en un altar que ella misma preparó para luego dirigirse a la Iglesia Parroquial donde fue detenida. La razón era que quería hacerlo para resarcir el mal de este mundo.